Sexualidad

La salud sexual es considerada un derecho fundamental por la OMS. Además, de ser un factor importante de la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama, es de los primeros elementos de la vida normal en verse afectado tras el diagnóstico y el inicio del tratamiento.

Sin embargo, es un área poco explorada y a la que se presta poca atención terapéutica al tratarse de un tema íntimo y de delicado manejo, que requiere de determinadas habilidades de exploración y tratamiento.

La incidencia de disfunción sexual en mujeres jóvenes sobrevivientes de Cáncer de Mama oscila entre el 50 y el 96%. Los principales factores de riesgo asociados al desarrollo de disfunción sexual durante o después del tratamiento para Cáncer de Mama son:

  • Problemas sexuales previos
  • Edad joven
  • Historia de depresión o ansiedad
  • Problemas previos de relación de pareja
  • No tener pareja al momento del diagnóstico o tratamiento

Los tratamientos oncológicos afectan de manera considerable el ciclo de la respuesta sexual normal humana (deseo, excitación, orgasmo y resolución), ya que pueden dañar una o más de estas fases al afectar directamente las emociones, componentes centrales o periféricos del sistema nervioso y al eje hipotálamo-pituitario-gonadal, además de atentar contra la identidad de la mujer (erotismo y feminidad), su funcionamiento sexual y con la forma de relacionarse con su pareja. Asimismo, pueden causar problemas de falta de lubricación y dolor vaginal, que afectan directamente la satisfacción sexual.

A diferencia de muchos otros efectos fisiológicos secundarios del tratamiento para el Cáncer de Mama, los problemas sexuales no suelen resolverse por sí solos durante los dos primeros años tras la enfermedad y muchas veces pueden permanecer constantes, por lo que el médico debe conocer las principales estrategias a ofrecer a este tipo de pacientes.

El punto clave es el mantenimiento de la salud vaginal. Existen cuatro metas que deben ser alcanzadas dentro del manejo de la salud vaginal:

  • Restablecer humedad:
    • Primera línea:
      • Lubricantes hidrosolubles (p ej. KY®, Benzal® vaginal), inmediatamente antes de la relación sexual.
      • Humectantes vaginales (p. ej. Replens®, Gynomunal® gel) dos o más veces por semana.
    • Segunda línea: Estrógenos vaginales (p. ej. Premarin®, Ovestin®) en casos seleccionados y por tiempo limitado.
  • Aumentar la elasticidad: dilatadores vaginales.
  • Disminuir el dolor: ejercicios del piso pélvico.
  • Aumentar el flujo sanguíneo vaginal: vibrador/estimulador, auto-estimulación.

Los problemas sexuales pueden ser particularmente relevantes entre las mujeres más jóvenes, que son más vulnerables a los cambios en el funcionamiento ovárico secundarios al efecto de la quimioterapia y hormonoterapia, y la preocupación por la imagen corporal después de cirugía.

Es importante discutir este tópico con las pacientes, ya que se ha reportado también que solo el 42% de las pacientes jóvenes están satisfechas con la información recibida con relación a este tema.

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  Primera línea Segunda línea
Lubricantes hidrosolubles Hidratantes vaginales Terapia de reemplazo hormonal local
Función Disminuir la fricción durante la intimidad Disminuir la resequedad y molestias vaginales persistentes que son causadas principalmente por la disminución o ausencia de estrógenos. Reemplazar la función estrogénica endógena de forma local a través de estrógenos conjugados de origen equino o estriol de aplicación local
Marcas comerciales

K-Y®
Benzal®
Durex Play®
SoftLub®
Multi-O Lub®

Probe personal lubricant®

Replens®
Gynommunal®

Premarin-V® crema
Ovestin® crema

Vagisten® crema
Indicación Aplicación local únicamente durante acto íntimo, posteriormente se enjuaga con agua para retirarlo
  • Impregnación: 1 aplicación cada 24 hrs por 1 semana.
  • Mantenimiento: 2 aplicaciones por semana, hasta por 12 semanas.
Dependiendo de la afectación, hay manejos desde 2 aplicaciones cada tercer día o 2 veces por semana o 1 diario por 1 - 2 semanas
Consideraciones Se desaconseja el uso de lubricante a base de aceite por causar irritación local y no poder ser utilizados de forma concomitante con preservativos   No se ha encontrado evidencia que sugiera que la terapia de reemplazo hormonal local a base de estrógenos aumente el riesgo de recurrencia en cánceres hormonosensibles. La ACOG recomienda su uso concomitante a una vigilancia estrecha.

Recomendaciones:

  • Informar a las pacientes sobre los posibles efectos en la función y deseo sexual.
  • Utilizar lubricantes y humectantes vaginales sin hormonales para el tratamiento de la resequedad vaginal.
  • Considerar el uso de estrógenos tópicos por un período corto en casos seleccionados.
  • Referir a un especialista para tratar las condiciones asociadas.

Cáncer de Mama y sexualidad

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